Elige tu idioma

Tablets (opinar)


Las tabletas se consolidan como el dispositivo móvil para el entretenimiento personal y los ámbitos profesionales donde no es necesario disponer de la potencia de un portátil. Este mes revisamos aquellas propuestas dotadas de grandes pantallas y gobernadas por el sistema operativo de Google.
Hace prácticamente un año que realizamos la última comparativa de tabletas, y las cosas han cambiado mucho desde entonces. Lo más llamativo es que el mercado está madurando, los consumidores comienzan a ser conscientes de lo que permite hacer una tableta, así como del cambio de mentalidad que supone respecto a un ordenador convencional. Pero, sobre todo, ven cómo la oferta se va adaptando a las necesidades reales de las personas.
Además, entre medias hemos asistido al lanzamiento del nuevo iPad, mientras contemplamos que el ecosistema iOS mantiene un ritmo de innovación controlado y el universo Android se encuentra en plena explosión. Desde la llegada de su versión 3 (Honeycomb) el año pasado y la 4 en este mismo 2012 (que poco a poco iremos viendo en los tablets a la venta), esta plataforma ha tomado impulso en el mercado de la tabletas a todos los niveles para liderarlo durante los próximos tiempos.

El paradigma Android

Y es que, aunque es cierto que Apple con su iPad iOS ha cosechado un verdadero éxito de ventas, tal y como demuestran las cifras año tras año, Android está logrando hacerse un hueco como ya lo hizo en el mundo de los smartphones. Su baza más poderosa es ser software librey, por tanto, gratuito y abierto a que los fabricantes lo mejoren y adapten a sus dispositivos sin demasiados problemas. Además, Android está logrando que muchas firmas puedan ofrecer tabletas por debajo de los 200 €, una cifra muy alejada incluso de los iPad más baratos. Dicha bajada de precios es la que está haciendo posible que una masa crítica de consumidores se hagan con un tablet, comenzando su verdadera expansión y popularización.
Android
La personalización de la versión de Android y la posibilidad de actualizarla depende de cada fabricante y el cuidado que ponga en ello.
De manera paralela, parece que muchos de los problemas que originalmente sufrió Android se van resolviendo: desde las tiendas de aplicaciones, hasta una excesiva variedad de plataformas e implementaciones de baja calidad. Poco a poco vamos constatando que el market de aplicaciones de Google (ahora Google Play) mejora considerablemente. Aglutina cada vez más aplicaciones y, en general, la calidad de estas va en aumento.
Con todo esto queda una conclusión bastante clara: Android va a ser el sistema operativo de referencia en dispositivos móviles en los próximos años. Apple seguirá arrasando en ventas (y rentabilidad), pero el grueso del mercado, sobre todo en los modelos bajos y medios, va a estar liderado por Android. Y ello con permiso de Microsoft y su Windows 8, al que aún le queda todo por demostrar en el ámbito de los tablets. De hecho los prototipos preliminares que hemos visto tienen buena pinta y la interfaz Metro promete bastante, aunque ello a costa de tablets con hardware mucho más potente que el necesario para mover Android. Resultado: unidades previsiblemente más caras, pesadas, con menor autonomía y pegas típicas de un portátil, como la disipación de calor.

La importancia del hardware

A cuento del hardware, es importante explicar un apartado que en general genera bastante confusión: las CPUs de las tabletas. Aunque generalmente son las grandes olvidadas a la hora de elegir uno de estos dispositivos (nos fijamos más en la pantalla o el almacenamiento interno), el procesador de cada modelo es el que marca la calidad de la experiencia de uso de una tableta y, al final, lo cómodos que nos sintamos manejándolas.
En estos momentos la arquitectura más extendida es la de los procesadores de ARM, una compañía que licencia sus modelos a empresas como Apple, NVIDIA, Samsung o Texas Instruments para que los fabriquen, e incluso mejoren.
NVIDIA Tegra 3
Los tablets con una CPU rápida nos permiten disfrutar de una mejor experiencia de uso y fluidez de funcionamiento, por lo que conviene elegir un modelo potente.
Salvo Apple (que solo los produce para su iPad/iPhone) y NVIDIA que lo integra con un motor gráfico propio bajo el nombre comercial de Tegra y en versión de doble núcleo, veremos habitualmente cómo las tabletas montan procesadores Cortex A8 o A9 (los de la propia ARM). Como es lógico el A9 es algo más potente que el A8, presentándose en ocasiones con velocidades por encima de 1 GHz, la cifra mágica en torno a la que se mueven la mayoría de los modelos.
En cualquier caso, y por centrar el tema, a partir de modelos que monten el ARM A9 a 1 GHz, podemos hablar de CPUs medianamente rápidas que nos permitan una experiencia de uso y capacidad para ejecutar aplicaciones de cierto nivel sin problemas. Por encima, tendremos soluciones como las de NVIDIA y sus Tegra 2 (A9 de doble núcleo) o Tegra 3 (con cuádruple núcleo). Estas últimas, además de vitaminar considerablemente la capacidad de cálculo conCPUs multinúcleo, cuentan con un motor gráfico de mayores prestaciones que será ideal si vamos a utilizar el tablet para jugar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario